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  • Impugnación de testamento por haber legado

    Explicamos la STS 20/11/2000 desde Heredium Abogados para mostrar como el cambio del bien objeto del legado hecho en testamento no implica la nulidad del mismo.

    El causante pidió permiso al Ayuntamiento para derribar su casa y contruir en el solar un edificio de viviendas, así como locales y plazas de garaje.


    El Ayuntamiento le dió permiso.


    Otorga testamento, y en él nombra herederos a sus seis hermanos, y lega a tres de ellos la casa.


    Cuando comienza la obra, se da cuenta de que no puede hacer frente a la construcción, por lo que realiza un contrato con una empresa constructora por la que él aporta el solar y la empresa constructora ejecuta la obra. El causante figura como promotor y propietario, debiendo recibir al final de la misma una serie de pisos, locales y plazas de garaje.


    Cuando falleció el causante, los albaceas contadores-partidores designados reparten la herencia dando a los tres hermanos favorecidos las viviendas, locales y plazas de garaje.


    Los herederos de los hermanos no favorecidos en el mismo solicitaron que se declarase nula la adjudicación de estos bienes y se integrasen en la masa de la herencia.



    Tanto el Tribuanl de Primera Instancia como laAudiencia Provincial desestimaron la demanda y el posterior recurso, por lo que los demandantes interpusieron un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, denunciando la aplicación indebida del artículo 869.1° del Código Civil y, en el segundo, la violación de los artículos 1255, 1258 y 1281 del mismo cuerpo legal al no apreciarse la verdadera intención de los contratantes lo que determina la inaplicación del art. 869.2° del Código Civil.


    Señalan los recurrentes que el art. 869.1° establece una presunción "iuris et de iure" y no simplemente "iuris tantum", por lo que, acreditada la transformación de la cosa legada ha de quedar sin efecto el legado, sin que quepa prueba en contrario.

    La Sala acepta la tesis de la sentencia impugnada según la cual resulta decisivo el dato de que el causante de los litigantes ideó y proyectó el derribo de la casa objeto del legado y la reedificación del solar resultante con anterioridad al otorgamiento del testamento, pues ello se desprende de las fechas en que se formularon las solicitudes y obtuvieron las licencias oportunas.



    Por ello no puede ser entendido como un cambio en la voluntad del testador.



    El causante no podía desconocer que tras la obra la casa iba a ser distinta.

    Aplicando la norma del artículo 864 del Código Civil, ha de entenderse que su disposición tenía realmente por objeto esa cosa futura o, eventualmente, la parte de la cosa futura que en definitiva llegare a pertenecer al causante.



    El segundo motivo del recurso tiene que ver que con el contrato la constructora adquirió la propiedad de pleno dominio.



    La Sala confirma lo dicho por la Audiencia Provincial que dice que la relación contractual plasmada en la escritura no es un contrato de permuta, sino un arrendamiento de obra, en la que el testador paga a la empresa constructora con parte de las fincas del edificio.



    Por ello, el Tribunal Supremo desestimó el recurso.

     

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