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  • Impugnacion testamento ante notario

    Desde Heredium Abogados hemos analizado la sentencia STS 19/09/1998 por ser de interés para las personas que se encuentren en la situación de querer demostrar que el testador no tenía capacidad para otorgar testamento.

    Tras la muerte del causante, uno de los herederos presenta una denuncia ante el Tribunal de Primera Instancia pidiendo que se declare nulo y sin efecto el testamento otorgado por el causante y que los demandados cesen de su labor como albaceas y le entreguen los bienes del causante, como única heredera de la misma.


    Alegaba para ello incapacidad del causante para testar.


    Tanto en el Tribunal de Primera Instancia como en la Audiencia Provincial le dieron la razón, por lo que los demandados interpusieron un recurso de casación ante el Tribunal Supremo alegando infracción de los artículos 632, 662, 663, 666, y 685 del Código Civil.


    Lo que pretenden es contradecir lo que dijo el Tribunal de Instancia que valoró la prueba pericial médica con la que llegó a la conclusión de que el causante no reunía las condiciones psicológicas y mentales exigidas a la hora de testar.


    La decisión judicial que declara y confirma la situación de incapacidad, juega a efectos de la ineficacia de la presunción de capacidad para testar del artículo 662, que cabe ser destruido por medio de prueba inequívoca, cumplida y convincente en contrario, prueba que es de cargo, en cuanto excepción, de la parte que sostiene la incapacidad mental del testador en el momento del otorgamiento de su última voluntad.


    Ésta se practicó y el Tribunal de Instancia la valoró en sentido positivo.


    También dicen los denunciantes que se infringió el artículo 666 del Código Civil alegando que el Tribunal tuvo en cuenta la capacidad testadora en actos anteriores y posteriores que se relatan en el fundamento de la sentencia.


    El TS dice que la decisión de la primera instancia no se basó exclusivamente en éstos hechos, pero que los estudió y los tuvo en cuenta, así como la declaración judicial de incapacidad posterior, por lo que no considera infringido ningún precepto.


    El hecho de que en el abierto que dictó la causante hubieran intervenido como testigos tres médicos del centro sanatorial en el que estaba internada y donde se redactó la disposición, no supone blindaje del acto notarial que haga inatacable la conclusión de que gozaba en dicho momento histórico de la capacidad mental suficiente para otorgar un testamento complejo, como el que es objeto del proceso, pues dichos facultativos sólo actúan como testigos instrumentales idóneos, dentro de las competencias y deberes que la ley les impone y nada mas.

    Dice el TS que no puede olvidarse de que el ingreso en la clínica fue precisamente debido al estado mental deteriorado del causante. A su vez la sentencia no hace declaración alguna respecto a la retroactividad de la resolución judicial que decretó su incapacidad, que no resulta preciso cuando se trata de una incapacidad de hecho mantenida hasta su fallecimiento como es el caso.



    En cuanto a la infracción de los artículos 662, 663 y 685 que dice que tanto el notario autorizante como los testigos se asegurarán de que a su juicio el testador tenga capacidad para testar, la sala no duda la honorabilidad y la competencia de los testigos y el notario, pero dice que no resulta suficiente para que el testamento sea inatacable, cabe alegar prueba en contrario, como dice la doctrina.



    Por ello el Tribunal Supremo declaró no haber lugar a recurso.





    Jurisprudencia:



    • STS de 27 de junio de 1977

    • STS de 22-6-1992

    • SSTS de 12-5-1962, 13-10-1990, 30-11-1991, 10-2 y 8-6-1994

    • STS de 10-4-1987 y 26-9-1988

    • SSTS de 15-7-1991, 10-7-1992, 28-4-1993, 10-3-1994, 26-4-1995 y 17-5-1995

    • SSTS de 26-9-1988, 13-10-1990, 24-7-1995 y 27-11-1995

     

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